lunes, 23 de marzo de 2020

virucrisis


























En estos extraños días en que nos rodea un extraño depredador invisible con un inteligente mecanismo de evolución que se activa con nuestras incautas células haciendo evidente una fuerza universal que puede vapulear sin hesitar nuestro engreído mundo, es menester pensar.

Aunque irrite.
Aunque tengamos miedo.
Aunque nos hagamos los distraídos.
Aunque seas un tirifilo.

Crece la sensación de que todos estamos volviendo al útero, esa burbuja que nos cobijó y alimentó por unos meses hasta que te encontraste cara a cara con una mujer maltrecha a la que aprendés a llamar mamá y el trabajó comenzó.

Lacan decía que cuando llegamos al mundo la fiesta ya está empezada, una observación muy precisa. Hoy me pregunto donde está la fiesta. Hicimos pelota al mundo y ahora parece que hay que pagar los platos rotos.

Cuando volvamos a nacer de estos improvisados úteros, cuando ya no esté la tal mamá, cuando todo quede cuestionado, cuando todo intente volver a una "normalidad" que parece que ya expiró, como vamos a caminar?

Nos bajaron el copete con un proto bicho que parece mucho más peor que la criatura de la película "Alien" del genial Ridley Scott. 
Que además ni siquiera se muestra, el muy pillo.

Cada uno sabrá como sale de estos días, tengo claro que es pensando en el otro y solo así
que se podrá volver a intentar.

Aprovechemos estos día de útero forzado ( muchos no lo pueden tener!!!) para deconstruirnos concienzudamente y tirar sin piedad los cachos que estén demás.

Abrazo (sí, abrazo)
Gustavo Barbosa

fotografía: autor desconocido

lunes, 16 de marzo de 2020

no escribo




































no beso
no abrazo
no salgo
no entro
no escribo
no hablo
no digo
no río
no soy

Parece que el mundo se recoge a sus zonas de miedo y en esos lugares, todo se disloca.
Es difícil escribir sin caer en la sorna o en el humor negro, casi una especialidad de quien les escribe, pero...la cosa está rara.
Un virus, un ente casi imbatible está alterando el mundo entero. Un virus que despierta lo peor de todos nosotros, despierta el miedo.

Siempre me fascinó la Edad Media, sus oscuros talismanes, sus colores, sus misterios, sus estados y hoy de repente, parece que repletos de tecnología, todos nos volvemos ciudadanos de temores desconocidos, puestos adrede o no, quien sabrá? 
Ciudadanos del Oscurantismo (mal llamado así)
Somos los mismos de entonces, con telefonito, pero los mismos.

te beso
te abrazo
te salgo
te entro
te escribo
te hablo
te digo
te río
soy

Acá estoy, acá estamos, todas y todos, aprendiendo...aprehendiendo, como cada día, solo que ahora es a coro.
No me fui, no me voy.

Abrazo ( apretado y virtual, si querés)
Gustavo Barbosa

imagen: Adara Sánchez Anguiano

voy a ser difícil con el video, lo sé...

martes, 10 de marzo de 2020

jóvenes


La imagen puede contener: 1 persona, de pie e interior
El mundo se debate entre seguir haciéndose el boludo frente a todo lo que lo confronta, o, hacerse cargo del desastre tan anunciado. El mundo somos nosotros, soy yo, sos vos, la tía Cholonga o el señor de la esquina que te habla y habla, de triste que está.
Tantas veces escuché de puntos de inflexión, de crisis, de encrucijadas, de miedos, de angustias y...acá estamos, acá y así.
Cuando sos joven vivís en un estado de proto vida que no tiene amortiguador alguno y eso era así. Digo, era así, porque ya no es más así. Hoy, los que son jóvenes se inundan de la cruda realidad antes de ejercer la juventud y entonces ya nada es igual.
Se hacen cargo de lo que hay que cuidar porque el mundo será lo que les dejemos, después de tantos años de despilfarro y de inconsciencia.
Por eso y por tanto más es menester estar cerca de los jóvenes que casi son nuestros mayores en ésto de las búsquedas y las luchas.
Es complejo vivir, es complejo no caer en la necedad, es complejo ser consciente aunque por momentos no parezca luminoso. Lo es.
Quedate cerca del ser joven, tiene cerca el amor.
Abrazo
Gustavo Barbosa

para laslos jóvenes que quiero tanto tanto
fotografía: Anka Zhuravleva ( love)

miércoles, 19 de febrero de 2020

cover vos






































En el universo musical, un cover es una nueva versión de lo mismo, de lo ya ejecutado.

Enunciado así, parece fácil pero no lo es.
Involucra egos, involucra energías que hay que detectar, percibir, sostener, digerir, cocinar, dominar, explayar para volver a decir.

Es fantástica esta posibilidad. Está llena de vida. Está llena de amor. Muchas veces el cover supera con creces a la versión original, hay sobrados ejemplo de tal insolencia. 

Me preguntaba como cuadra esta cuestión en nuestra vida.

Quizás ésto solo sea adecuado para los que estamos del lado equivocado de los 60, como diría el querido amigo Rosso, pero esta cuestión de reversionarse es solo para los entrados o salidos en canas.

Me pregunto si en algún momento de nuestra existencia ejercemos el derecho a repasar lo hecho y volver a tensar la cuerda para volver a decir lo mismo pero, mejor.
No hablo de torcer el curso de los eventos, solo pienso en la posibilidad de construir un nuevo yo, a partir del mismo yo.
Constituir un momento de revalorar lo dicho y hecho para arengar lo por decir y lo por hacer.

Quizás las y los psicólogos amigos estén haciendo cola para silenciar estas palabras, pero, saben que? Esta nueva versión de mí se la banca, ja.

Les dejo la inquietud, mientras tanto los invito a disfrutar de varios coveres de un tema esencial, al menos para un servidor.

Abrazo gente
Gustavo Barbosa 

fotografía: Tony Futura











jueves, 13 de febrero de 2020

los músicos

Resultado de imagen de pat metheny lyle mays

Los músicos son muchas cosas, entre otras son como maquinistas de trenes que nos llevan a la felicidad.
La música está en el universo y los músicos se encargan de traerla a este planeta para llenarnos de alegría, como suele decir el amigo Robert Fripp.

En un recital estos enunciados se materializan exponencialmente e iluminan cada rincón de nuestra humanidad. Por ello asisto a estas ceremonias como un ejercicio de aprendizaje y de indispensable dosis emocional cada vez. 

En esta ronda vivencial que nos toca y no manejamos en absoluto, los ciclos se abren y se cierran y nosotros miramos, tan solo miramos con cierta cuota de resignación. La muerte es el secreto mejor guardado de nuestra humanidad.
Cuando un músico se muere, cuando un héroe se va, queda un agujero que la música se encarga de sanar.

Quedan sus sublimes testimonios y queda una pena que quedará subsumida por tantas escuchas recurrentes como recitales imaginarios podamos soñar.

Mientras la música siga sonando habrá vida en este mundo, es una condición indivisa.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para Lyle Mays

fotografía: desconocido

lunes, 3 de febrero de 2020

y dale
























Casi no te das cuenta, pero un día el tiempo te acorrala contra las cuerdas y aunque te hagas el distraído te hace pensar.

En que década ésto se hace evidente?
A los 20? No
A los 30? No
A los 40? No
A los 50? No
A los 60? No 
A los 70? No
Y así
Entonces cuando?

Somos siempre los mismos en esencia? 
Con más experiencia pero en un punto los mismos a través de los años.

Si ésto es así estaremos siempre dispuestos a renovar el contrato con la vida casi a diario,
con la misma energía y voluntad, con otro cuerpo un poco más baqueteado cada vez, pero bien alerta.
El día que no lo sientas es porque el tiempo te embocó.

La vida empieza y termina cada día, cada semana, cada mes, cada año.

El video de Spinetta que sigue a estas palabras es una contradicción en sí mismo. Dice: ..."ya no mires atrás"...y el Flaco ya no está, pero miramos atrás en una forma extravagante y conmovedora...

Flaco donde estás? Donde estoy? Donde estamos?

Acá estamos, viviendo, siempre viviendo, que otra cosa mejor tenés que hacer?

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Anka Zhuravleva

domingo, 5 de enero de 2020

días de visitas






























Había un espacio muy deseado en nuestra infancia, que solo se desplegaba en días tan especiales y tan soñados: los días de visitas!

Esos días, ante mis ojos de niño, se abría el bar con sus botellas de colores, se prendía incienso que traía perfumes exóticos, papá y mamá se vestían con brillos y había un cierto humor en el aire de nuestra casa. 
Sonaba la música en el Winco, brillaban las copas y el eternamente prohibido sillón del living recibía nuestros ansiosas sentadas. 
Los ventanales se abrían de par en par y la vista desde el 7º piso era deslumbrante y parecía infinita.

Los invitados traían nuevas historias, bellezas, idiomas distintos y otros ingredientes que nos hacían imaginar lugares desconocidos y maravillosos.

Yo miraba, escuchaba, absorbía en silencio todo lo que allí pasaba, en azorado silencio.

La felicidad estaba al alcance de la mano, allí, en esas pocas horas.

Este dibujo de Tute, precipitó viejos y queridos recuerdos, el origen de mi amor incondicional por la música y los músicos, la valorización del encuentro, como atisbo de lo social, el afecto por el otro, la humanización de los contextos y tantas cosas más que me han conformado.

Hoy evoco estas vivencias y soy yo quien recibe a las visitas, en una tibia noche cualquiera, con la misma alegría y con la música dando vueltas por ahí...

Abrazo
Gustavo Barbosa

ilustración: Tute