domingo, 17 de septiembre de 2023

ceremonias





















Es un segundo.
Es un instante fugaz.
Es indescriptible.

Es ese momento en que se apagan las luces de la sala, del estadio o donde sea y la energía de muchas y muchos se alinea en una sola voz: la música.
Es esa emoción que nos arrasa a todos, a los músicos y a la otra parte de la ecuación: el público, nosotros, nosotras.
Es sutil y es primitivo a la vez.
Es la música que se adueña de todos y nos lleva de la mano a un lugar mejor, el mejor.

Es ese instante en el que confluyen el mundo del afuera con sus cotidianeidades y el mundo del otro barrio, ése donde no hay problemas, sólo el desplegar de la emoción en el cuerpo.
Es como la playa donde se juntan el mar y la tierra para conformar ese otro lugar.
Es el silencio, el aliento contenido hasta que se levanta el telón.

Llevo años asistiendo a recitales, grandes, chicos, ampulosos, simples, inocuos o demoledores, en todos se repite ese increíble momento de expectativa, de emoción.
Es la misma conspicua ceremonia.

Abrazo
Gustavo Barbosa
fotografía: Getty Images












miércoles, 6 de septiembre de 2023

aprender a volar

 




















El Flaco decía en su maravillosa "Canción para los Días de la Vida": ..."tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie"...y uno termina de metabolizar esa imagen cuando la ve encarnada en una persona. Es el caso de las Abuelas de Plaza de Mayo y en particular en su Presidenta, Estela de Carlotto.

Es difícil encontrar las palabras que describan la magnitud de la tarea de estas viejas damas, quienes, incansablemente, han recorrido cielo y tierra en la búsqueda de sus nietas y nietos arrancados de sus vidas por el horror de la dictadura cívico militar del 76.

Sin deseos de venganza, solo con la firme decisión de descubrir la verdad, de sanar sus heridas y, como corolario, de sanar las heridas de toda nuestra sociedad, agigantando los alcances de su esclarecedora tarea.

Estas valientes mujeres nos han enseñado muchas cosas y sin duda alguna han aprendido a volar muy por encima del espanto que les ha tocado enfrentar.

Les debemos muchísimo para dejar que las y los personeros del odio menoscaben sus nombres en aras de desestabilizar nuestro querido país, con dichos cargados de pestilentes miserias.

Hemos aprendido a salvaguardar algunos valores que yo considero esenciales, no permitamos que se pongan en duda, no nos merecemos semejante retroceso.

Abrazo
Gustavo Barbosa
ilustración: María Verónica Ramirez ( Estela...y todo lo de más)