sábado, 8 de agosto de 2020

equilibrio



La ambición desmadrada trae la mezquindad
La mezquindad trae la insolidaridad
La insolidaridad trae la miseria
La miseria trae la mal llamada inseguridad
La inseguridad trae el miedo
El miedo trae el encierro, pero no el que provoca el virus, uno mucho peor
El encierro des afectivo para con la otredad

El círculo se espirala y a borbotones

No quiero entrar en ese juego,
tenemos que buscar algún equilibrio,
como el que nos enseña la tierra en movimiento.
sutil, elegante y amoroso.

Abrazo
Gustavo Barbosa

 fotografía: Rvshaniya

domingo, 19 de julio de 2020

lo que sabemos



























El mundo nos está imponiendo de prepo una cuestión:

Como se sigue viviendo?

En estos días distorsionados, de afectos interruptus, de pantallas sobreactuadas, de odios virales muchísimo más peligrosos que el COVID 19 mil millón, se necesita desparramar calma. En todos lados, en todas partes, a cada rato.
Hay que silenciar la miseria, las miserias y la miserabilidad.

Hay que pensar:

qué sé hacer?
qué sabemos hacer?

Si sabemos algo, ese algo hay que hacerlo.
Si podemos silenciar la máquina de odiar, hay que hacerlo.
Si guardamos una pizca de afecto en cualquier lugar de nuestra humanidad, hay que sacarlo afuera, como decía una vieja canción.
Hay que hacerse fuerte, hay que mirar y mirarse y mirarnos.

Tenemos que ahondar en lo que sabemos (porque sabemos) y no perder más tiempo en las voces horribles de las huestes del desafecto.
Lo que sabemos nos pertenece y por eso se puede compartir sin miedo. 
No se rompe.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Gérard Ranciman


sábado, 4 de julio de 2020

respirar


























Hay una cosa que estoy sintiendo en estos días, cada vez más fuerte y quizás coincidamos:

la piel, ese órgano que nos reviste, está más finita? o los poros se han salido de calibre?

Las cosas que antes rozaban, ahora tocan
Las cosas que antes tocaban, ahora golpean
Las cosas que antes golpeaban, ahora sacuden
Y es así, si querés escucharlo,
y es así, si querés sentirlo.

Estos días nos enfrentan a nosotros, así, sin anestesia, nos paran frente a un gran espejo y a  atajarse: Que ves? Te gusta? 
No queda otra, un simple virus nos desnudó, nos arrancó la ropa y nos dejó en piel.
Las otras y los otros, nos ven de la piel para afuera, pero vos y yo, nos vemos de la piel para adentro y éso es único. 

Esta realidad que estamos viviendo puede sonar hipotérmica pero creo que nos abre a una hiperrealidad hacia nuestro interior que no podemos dejar pasar.

Después vendrá la normalidad, cualquiera que sea, después vendrá el ruido, el barullo y no habrá tiempo que perder, así que ahora, ahora ya, respiremos profundo, que el aire te entre por los poros y haga un buen lío en ese interior tantas veces silenciado.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: desconocido

domingo, 28 de junio de 2020

a sombra r

No hay ninguna descripción de la foto disponible.


Esta publicación de Monstriña, me hizo pensar y nada me gusta más que algo o alguien me haga pensar, sobretodo en estos días de onanismo social.

Dejando atrás la obvia figura de Peter Pan y su sombra perdida, las sombras vienen de fábrica con cada uno de nosotros. Más ecuatoriana o más polar, la cosa es que portamos sombra sin necesidad de permiso o salvaguarda alguna.

La sombra es luz dependiente.Sin luz no hay sombra y si no hay sombra, será que no hay luz?
Es un fenómeno unívoco. Y ni hablar del color, que me toca el hombro pidiendo pista.

La sombra conlleva el estigma de la oscuridad y el correspondiente temor. Eso está enquistado en nuestra cultura occidental, pero, es así?

La palabra asombrar, por ejemplo, que nos dice en este momento donde la palabra asintomático está en boga?
Asintomático es esa cualidad de no tener síntomas.
Asombrar es la acción de no generar sombras? El diccionario, en una acepción, dice que es lo contrario.
El asombro, esa cualidad que nos permite desarrollar la capacidad de captar lo extraordinario, incluye la luz y la sombra?
La vida sería muy aburrida si no cultiváramos el asombro, que no debiera ser solo una cualidad de la niñez, todos nos merecemos una vida de asombros cotidianos.

Somos luz y somos sombra, somos dioses y somos demonios, si no me crees corré al espejo y después me contás.
Monstriña tiene sombras a todo color, por casa como andamos?

Abrazo 
Gustavo Barbosa

ilustración: María Verónica Ramírez ( genia amiga)

sábado, 20 de junio de 2020

padre del día






































Cuantos padres tenemos?

Te dejo la inquietud, querida/o lector.
El que tenemos?
El que tuvimos?
El que creímos tener?

La vida te va enseñando y uno va aprendiendo ( y como cuesta) que esas personas que llamamos padre y madre,son personas. Con todo lo que eso implica.
Detesto las edulcorantes imágenes provocadas por los días "de" que enaltecen burdamente las acciones que hacen los padres, como si fueran próceres.
Prefiero y elijo pensarlos como personas. Esa persona.

No te gusta el padre que te tocó o elegiste? 

Revolvé y revolvé, algo de esa persona debe ser admirable.
Lo que te dió, lo que no te dió.
Lo que quedó entre líneas, lo que no se dijo.
Y si no encontrás nada, buscate un padre sustituto. La vida te los pone adelante, pero no es fácil verlos.

Enseñar, en mi caso, tiene mucho de paternizar.
De mostrarse y provocar, de decir y volver a decir, de dejarte una célula de afecto metida en la piel para que un día estalle y te saque una sonrisa. Con éso ya soy feliz.

A pesar de mi resistencia, pienso en mi padre obedientemente y digo:
que llevo de él con orgullo y placer?

Y digo, sin hesitar, el amor por la música. Y listo, con éso me arreglo.
Creo que ni él logró dimensionar la herencia que inoculó. 

Pienso en él y en los personajes que adopté a lo largo de la vida y lo pienso en estos días de ciertas soledades y de recoletos momentos.
Todo es raro en este tiempo, todo es raro y bello, si aprendemos a mirar.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para Walter, el de la foto, mi viejo,
para tanta/os músicos que amo,
y para mis hijos, claro está

jueves, 18 de junio de 2020

haciendo trámites






































La vida es un mecanismo perfecto que empieza y termina cuando se le da la gana.
No me vengan con multifacéticas miradas religiosas o con soberbios pensamientos de "estamos buscando el varoncito". 
La vida empieza cuando quiere y mucho más, termina cuando se le canta y en el segundo exacto.
La vida empieza y termina entre grande misterios: que hay del otro lado? cual es el otro lado? que hay antes y después? empieza y termina?

Estos meses de un constante ejercicio de "cuantos muertos hubo hoy?" nos lleva a un punto de inevitable confraternización con la idea de la finitud. 
En estados normales... ( jajajajajaja)... no pensamos todo el día en la muerte, solo cuando algún acontecimiento se impone o cuando nos morimos, pero éso ya es otra cuestión.

Ahora, entre angustias, miedos y fastidios, estamos viviendo a medias, mirando de reojo si el virus nos palmeó la espalda como en la mancha venenosa y corremos y corremos y corremos...adonde?

No sé! Vos sabés?
Tampoco, no?

Por todo lo dicho creo que la cuestión es tomarse en serio ésto de vivir y tomarse la vida en el vaso que quieras pero tomarla sin vueltas. No vaya a ser que te agarren el día que te toca hacer los trámites y el check-in para irte del otro lado y te digan: persona humana, te faltó vivir todo ésto!!


Mientras pensás, te abrazo
Gustavo Barbosa

para el gran Horacio, que se vivió todo

fotografía: Anka Zhuravleva


domingo, 14 de junio de 2020

re na ser



























El frío, los tapabocas, el silencio, la ciudad, el miedo, la distancia, los espacios, el teléfonito, las redes, las pantallas, los olvidos, las dudas, las incertidumbres, los recuerdos, el futuro, el ahora ya!!, las despedidas, la vida, la muerte, el virus, el virus interior, la vida, la vida.

Tengo miedo de mirarme al espejo y encontrar a otro.
Me miro en la pantalla del milésimo desalmado zoom  (quien será ese??)
Te miro en la pantalla del milésimo zoom y no sé si estás.
Porque estar era otra cosa, porque estar es otra cosa, porque estar será otra cosa.

Cuando volvamos a ser será un re nacer?
O seremos los mismos con un bache temporal?
O seremos los que volvieron de un coma social?
O seremos otros?
Podremos re na ser?
Podremos ser un otro beso, un otro abrazo, un otro amor, un otro susurro?
Podremos?

Sí, podremos
Me lo dice la colibrí que viene todos los días a saludarme

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: yo