jueves, 18 de junio de 2020

haciendo trámites






































La vida es un mecanismo perfecto que empieza y termina cuando se le da la gana.
No me vengan con multifacéticas miradas religiosas o con soberbios pensamientos de "estamos buscando el varoncito". 
La vida empieza cuando quiere y mucho más, termina cuando se le canta y en el segundo exacto.
La vida empieza y termina entre grande misterios: que hay del otro lado? cual es el otro lado? que hay antes y después? empieza y termina?

Estos meses de un constante ejercicio de "cuantos muertos hubo hoy?" nos lleva a un punto de inevitable confraternización con la idea de la finitud. 
En estados normales... ( jajajajajaja)... no pensamos todo el día en la muerte, solo cuando algún acontecimiento se impone o cuando nos morimos, pero éso ya es otra cuestión.

Ahora, entre angustias, miedos y fastidios, estamos viviendo a medias, mirando de reojo si el virus nos palmeó la espalda como en la mancha venenosa y corremos y corremos y corremos...adonde?

No sé! Vos sabés?
Tampoco, no?

Por todo lo dicho creo que la cuestión es tomarse en serio ésto de vivir y tomarse la vida en el vaso que quieras pero tomarla sin vueltas. No vaya a ser que te agarren el día que te toca hacer los trámites y el check-in para irte del otro lado y te digan: persona humana, te faltó vivir todo ésto!!


Mientras pensás, te abrazo
Gustavo Barbosa

para el gran Horacio, que se vivió todo

fotografía: Anka Zhuravleva


domingo, 14 de junio de 2020

re na ser



























El frío, los tapabocas, el silencio, la ciudad, el miedo, la distancia, los espacios, el teléfonito, las redes, las pantallas, los olvidos, las dudas, las incertidumbres, los recuerdos, el futuro, el ahora ya!!, las despedidas, la vida, la muerte, el virus, el virus interior, la vida, la vida.

Tengo miedo de mirarme al espejo y encontrar a otro.
Me miro en la pantalla del milésimo desalmado zoom  (quien será ese??)
Te miro en la pantalla del milésimo zoom y no sé si estás.
Porque estar era otra cosa, porque estar es otra cosa, porque estar será otra cosa.

Cuando volvamos a ser será un re nacer?
O seremos los mismos con un bache temporal?
O seremos los que volvieron de un coma social?
O seremos otros?
Podremos re na ser?
Podremos ser un otro beso, un otro abrazo, un otro amor, un otro susurro?
Podremos?

Sí, podremos
Me lo dice la colibrí que viene todos los días a saludarme

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: yo

viernes, 5 de junio de 2020

re
























No entiendo otra cosa que el reconvertir.
Este planeta está perdiendo la paciencia ante tanta estupidez.
Siglos y siglos de humanidad para llegar a este punto de futuro inconsistente.

Es un momento de hacer algo con la conciencia que todos tenemos, solo que por momentos la dejamos encerrada en el ropero de la civilización.

Todo es una cadena de acciones, nosotros, vos y yo, somos uno de los eslabones, solo uno, no la cadena. La cadena no es la propiedad de ninguno. Algún día lo entenderemos.

Por todo ésto me dediqué a tratar de enseñar, solo a tratar, porque hay que enseñar a levantar la voz sin miedo.

Usemos estos días de asilamiento para reciclar nuestra manera de estar parados aquí, en este mundo, en este país, en este momento, en esta realidad.
Todos somos, todos tenemos algo para decir, todos tenemos algo para un bien hacer.

Todos podemos reciclar nos.
Todos somos el otro de otras y otros.
Todos podemos volver a ser, volver a empezar, volver a cambiar.

Fluir y transformar.

Abrazo
Gustavo Barbosa

imagen: Banksy


En 1985 la hermosa Kate Bush escribió este tema. Hoy vuelve de la mano de Meg Myers y Dios...es toda una felicidad


jueves, 4 de junio de 2020

y la nave va






































Somos pasajeros de una nave excelsa que circula en este rincón del universo que nos ha tocado en suerte. Lo que no tengo claro es si somos lo suficientemente adecuados para tremenda responsabilidad.

La pandemia pone al descubierto el interrogante: de que se trata todo ésto?

Se me agolpan las palabras sin solución de continuidad, es que estos días dan lugar al pensar en esa continuidad como mantras que quiero creer tienen un sentido.

Quiero honrar a este momento de la vida en la cara que desconcierta que es la muerte.

Los que se mueren por el covid.
Las que se mueren por la hombría de bien y horripilancias culturales por el estilo.
Los que se mueren por cuidar a los demás.
Los que se enfrentan a enfermedades depredadoras.
Los que son abandonados por gobernantes brutos e ignorantes elegidos por populachos repletos de odios y miedos ( no hace falta que los nombre, verdad?)
Las que se mueren por siglos de sentimientos anamórficos.
Los que se mueren por la tristeza que parece imperar.

La muerte es el gran misterio.
Los que se mueren? Adonde van?

Esa es la realidad, mientras tanto es bueno honrar y llorar a los muertos, sobre todo honrarlos, es nuestro deber hasta que otros lo hagan por nosotros.
Seamos conscientes, aunque de miedo.

Está en nosotros desplegar el amor.

Cada quien sabrá a quien dedicar su pensar.
Mientras pensamos honremos la muerte con vida, es nuestra gran tarea.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para nuestra amiga Noemí

viernes, 29 de mayo de 2020

2020 virtuosos



La semana próxima, el martes 2 de Junio y el viernes 5 daremos comienzo a nuestro curso de Dibujo 2020.
Virtual, virtuoso a cómo de.

En el  https://cbccampusvirtual.uba.ar/  encontrarán la primera tarea.

Extraordinarias circunstancias generarán extraordinarios procesos.
Allí nos encontramos

Abrazo
Gustavo Barbosa

domingo, 24 de mayo de 2020

yo te conozco



Cómo se conoce a alguien?
Cuando se puede decir que conocemos a alguien?

Al otro, a la otra.

En estos días tomados por la sensación de soledades digitadas, hay tiempo para pensar, para pensarse, para tomar distancia, para mirar desde esa distancia, para bucear entre disquisiciones, para imaginar miradas (reales) abrazos (reales) besos (reales).

Es imprescindible no perderse en los desvaríos virtuales que son solo el trailer de lo verdadero, aunque sean óptimos en este presente de aislamiento asilado.

Estamos a punto de comenzar nuestros demorados cursos en estado de invisibilidad orgánica. No hay caras, no hay cuerpos, no hay comunicación gestual y la pregunta surge de forma inevitable: cómo será esta experiencia inédita?

Los talleres son nuestro lugar de trabajo, de crecimiento, de exposición, de confrontación, de sorpresa, de alegría, de miedos, de aprendizaje, y todo éso es posible por el tejido vincular. No entiendo otra manera. No creo que sea reemplazable.

Como hacer entonces? Como hacer para hacer?

Los milagros de la comprensión existen.
Los milagros afectivos están acá, al alcance de la mano.
A veces tienen otras formas, otros tiempos.
A veces vienen desde tiempos inmemoriales y un día se nos aparecen sin cita previa.

Hoy confío en nuestra capacidad de sostener las cosas importantes y acudir a ellas cuando nos amedrenten las amenazas de confinamiento afectivo.
Siempre habrá lugar para vernos reflejados en esa sonrisa que te enseña lo más importante: a sonreír.

Abrazo 
Y nos vemos (por favor!)

Gustavo Barbosa

por nuestras desmesuras

fotografía: Carsten Witte


lunes, 4 de mayo de 2020

mediando


























El mundo consta de algunas pocas cosas, los lugares, las cosas, los bichos, las personas y yo.

Invito a las y los lectores a ubicarse estratégicamente en el lugar del yo, sino estas líneas serían insufriblemente centrípetas.

Todo esa cantidad de elementos están allí afuera, al alcance de nuestras ideas, que los entretejen, los envuelven, los ubican y lo que se nos ocurra, muchas veces negándolos, que es una manera bastante práctica de organizarlos.

En esta extraordinaria situación que nos toca transitar, me encontré pensando en las mediaciones y los mediadores, será que hace un tiempo estoy muy interesado en el universo del Derecho? 
La cuestión es la pregunta: que media entre nosotros, los habitantes del planeta?

Más allá de los mediadores profesionales, pensé en las cuestiones naturales, por ejemplo, la distancia. En las cuestiones de poder, por ejemplo, los reglamentos, el uso y las buenas costumbres. En las cuestiones culturales, por ejemplo, la moral. En las cuestiones cronológicas, por ejemplo, el tiempo y su uso, etc, etc, etc.

En estos días de asilamiento en los que la cosa está resumida de la puerta de casa para adentro, la mirada se posa en como mediar entre yo y yo.

Yo y mis ganas
Yo y mis temores
Yo y mis deseos
Yo y mis amores
Yo y mis recuerdos
Yo y mi piel
Yo y mis vidas
Yo y mi presente

Es un trabajo arduo, no se vayan a creer. Es de jornada completa, constante, excitante y por momentos hasta agotador en otros. Pero, diría indispensable.

Las pantallas se están constituyendo como mediadores extremos, como instancias terapéuticas o pasatistas, vos decidís.
Clases virtuales, reuniones virtuales, sexo virtual, fiestas virtuales y la sensación de que todo se convierte en un universo de seres carentes de temperatura.
Mientras tanto, hasta que llegue el deseado encuentro, hasta que las miradas enciendan felicidad, hasta que nos estrechemos las manos, hasta que las pieles se estremezcan,
mientras tanto, ejercitemos el pensar, que porai te pica, pero no duele tanto.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: David Lachapelle