Podría preguntar me como se vive la vida?
pero me llevaría una vida contestar a semejante pregunta casi ridícula,
porque las preguntas vienen, con suerte, arrimadas después de los hechos,
no antes.
Los filósofos quizás puedan hacer ese ejercicio: Pensar la vida.
El resto de los mortales, vamos siendo.
La actualidad me trae pues esta imagen del concepto de hipervida,
quizás la contracara de sobrevivir, de la sobrevida.
El exceso:
hiperconectado
hiperinformado
hiperalimentado
hiperpoblado
hipermedicado
hiperproducido
hiperseguro
Noticias que nos aterran, dimensiones que nos exceden,
que condicionan estados de ánimo,
digitan el sentimiento que hoytengoquesentir,
un universo sobredimensionado que modela y define algunas sensaciones muy parecidas al ser caspa, quiero decir, sentirse una caspa, un residuo que se lleva el viento.
Claro, uno podría decidir correrse de esta vorágine, pero ese no es el tema.
Cada uno sabrá.
La duda que me asalta es, si desde el lugar de diseñadores,
podemos/queremos/debemos contribuir a esta marejada del exceso?
Pasa por nuestras manos la responsabilidad de proyectar el futuro,
entonces, que ciudades imaginamos, que espacios, que objetos, que medios?
Nos dejamos llevar en las capas de caspa o defendemos las alternativas?
Somos parte de la ideación de un mundo paralelo e hiperrealista,
o nos centramos en nuestros territorios de carne y hueso?
Nosotros hacemos. Eso nos diferencia.
Hagamos bien!
Gustavo Barbosa
fotografía: Denis Rouvre
video: fragmento de "Blade runner" de Ridley Scott 1982