En agosto del 2014 escribí sobre las fronteras. Hoy vuelvo al redil pero no es lo mismo, ni más de los mismos. Nunca es lo mismo. Las fronteras te atraviesan cuando te vas y te atraviesan cuando volvés, tienen formas disimiles o imperceptibles, formas inquietantes o anodinas, las fronteras te harán sangrar o tan solo, mirar para atrás. Serán un paisaje, un aeropuerto, una deprimente estación o la vuelta de la esquina. Serán el preámbulo de un viaje de miles de kms, o quizás de un mínimo movimiento en la soledad de tu casa. Estoy pensando en esas fronteras personales, internas, recónditas, inabarcables que llevamos grabadas en la piel, en la herencia, en los temores y en las sonrisas. Que hay del otro lado? Las fronteras de los países, las fronteras de Berazategui, las fronteras de tu cuadra están fijas y establecidas salvo que una guerra las corra con sangre, pero y las nuestras? Armamos nuestros universos con precisión meridiana y un día, en una hora, en un segundo la forma y la frontera se corre y vos te quedás papando moscas, sin darte cuenta que todo cambió. Y hay que volver a empezar, con lo puesto o no, mejor desnudando nuestras partes. Quizás del otro lado haya que aprender, para después volver. O quizás no haya retorno alguno. En cada cosa que hacemos estamos nosotros con nosotros mismos interfiriendo lo que intentamos hacer, es tan simple. Nos rendimos ante nosotros mismos? o nos rompemos en mil pedazos para ese volver a empezar? Mirarnos del otro lado es tan... Te dejo el calificativo querido lector, es todo tuyo. Abrazo! Gustavo Barbosa fotografía: Martin Stranka "vivir es lo más peligrosos que tiene la vida..."
Lope de Vega escribió la comedia "El perro del hortelano" allá por 1600 y pico basada en la expresión idiomática " El perro del hortelano no come ni deja comer", que estará muy bien para la economía de los hortelanos, pero que encierra en su significado un mediocre egoísmo. Casi una descripción de nuestra bien amada clase media que atesora su pequeño mundo burgués creyendo que alcanzó las esferas de las clases dominantes porque viajó a miami para visitar disneylandia cargado de souvenirs espantosos y se desespera cuando los de abajo logran levantar cabeza para respirar un poco mejor, sólo un poco. El equivalente en nuestro mundo de la enseñanza, sería que los docentes no dejaran que los alumnos aprendan para que no lleguen a alcanzar sus conocimientos o hasta los sobrepasen. Un disparate que cada tanto vemos sobrevolar los pasillos de nuestra facultad. En las esferas del poder esta expresión describe una pérfida condición, la del que cree tener derechos sobre los destinos de sus súbditos, perdón, de sus congéneres. Pequeños mundos con los que nos toca convivir que, en lo personal, reviven juveniles rebeldías que, una vez desempolvadas, funcionan a la perfección, por lo que presumo un 2016 cargado de emotivas diatribas. Vamos por ello. Abrazo con alertas Gustavo Barbosa
Un día algo se acomoda, un día la emoción te saca a la banquina, cosa tan improbable como real, ese día todo se da vuelta y de vuelta ya no es igual. Cuando esas imágenes se alinean y se superponen, se vuelven reales tanto como nos animemos. A veces se nos adelantan y nos esperan provocadoras, cargadas de lo que nos cuesta ser o sentir. Tiempo al tiempo. Nos vamos construyendo día tras día, como esos objetos que creamos, como esos espacios con los que nos envolvemos, como esas imágenes con las que escribimos en el eter. La construcción crece con nosotros, erosionando prejuicios, re dibujando lo heredado, travistiendo los miedos. Por hache o por be, un día se apagan los murmullos de esas voces que perturban, y nos damos cuenta que somos nosotros los que tenemos algo por decir. Son puntos de intersección difíciles de aprehender y hacerlo requiere de coraje y decisión. Lleva una vida entender la vida, pero vale la pena. Lleva una vida entender nos. Breve e indispensable. Gustavo Barbosa Abrazo fotografía: Edouard Boubat Gracias Negro querido!
Nos toca tomar examen libre de Dibujo, una circunstancia que puede ser un mero trámite administrativo o bien, la inevitable catarata de preguntas que nos hacemos, previas a las que les haremos. El CBC establece la posibilidad de rendir la materia en forma libre, a partir de allí el juego lo establecemos los protagonistas, o sea los postulantes y los docentes. Para los que nos conocen y saben de nuestro especial crédito en los procesos del hacer y del pensar por sobre el deslumbrante resultado (aunque también nos gusten), podrán imaginar el inminente problema en cuestión. Para los que no nos conocen porque vienen de experiencias truncas en otras cátedras o en otras facultades los invitamos a compartir esta reflexión. El curso presencial de Dibujo, única materia anual del CBC, consta de aproximadamente 26 clases de 4 horas cada una, o sea, el curso consta de 104 horas, más las incalculables horas fuera del taller que cada uno destine a la materia. No parece un número extremo de horas pero en la práctica, lo es. La experiencia nos muestra la endemoniada cantidad de procesos de pensamiento que se desatan en ese período. La pregunta instantánea que surge es como lograr provocar y desplegar en horas, un proceso consistente? La pregunta es como evaluar un proceso que en el examen alcanza unas pocas horas?
Como todas las cuestiones sobre el conocimiento son de aprendizaje, esa será la forma de nuestro examen, y la del de ustedes. Abrazo Gustavo Barbosa fotografía: Antanas Sutkus
Allá por el 2010, en este mismo sitio, yo me refería a este mismo tema, como todo gira y da más vueltas, hoy en este instante, me acerco sin repetir y sin soplar, para rescatar alguna parecida emoción, de la mano de recuerdos y de por venires. El verano, el calor, la luna, todo sigue igual y todo es distinto, mientras nosotros vamos mutando al son de vaya uno a saber que designios. Por eso y para ello me quedo en silencio y dejo que emerjan los sones de algún lejano lugar, de alguna cercana sensación. Los que somos y lo que somos, los que se van y los que vienen, los que formamos parte, todos estamos grabados en algún resquicio de esta gran travesía. Es verano, casi podemos hacer y decir cualquier cosa y estará bien, por ello me esmero en el abrazo Gustavo Barbosa "...vamos en la noche toda la noche, todas las noches allí está la música y a través de la noche vos escuchás la música es una celebración! esta es la moraleja de la historia la vida es corta vivíla! celebrá! adondequiera que vaya la luna..."
El amigo Juan Matías Loiseau, desde su alter-ego, Tute, publicó esta viñeta y me dejo enredado en pensamientos con altas dosis de sentimientos adosados. Pasé buena parte de mis veranos juveniles a orillas del mar y ese acontecer ha tenido consecuencias irremediables, que esta imagen conceptualiza con una simpleza maravillosa. Estar parado frente a la inmensidad del mar, en soledad, en penumbra, en silencio tratando de retener el tiempo, el olor, el sonido de las olas, casi nos enfrenta con la inmensidad del cosmos, son segundos, minutos o hasta horas de despojo absoluto. Tanto aferramiento a esas sensaciones habrán creado escenografías mentales a las cuales recurro en épocas de sequedad contextual. La pregunta, más allá del relato personal, es, como cultivamos esas imágenes interiores de salvaguarda sentimental y afectiva?
Pienso que a veces materializamos esos rincones de intimidad en lo que podemos producir, en nuestro entorno, en lo que construimos, en lo que escribimos, en lo que enseñamos. Es en esos momentos que corre un suave cosquilleo por la espalda que nos dice con claridad que todo está bien. A veces todo es tan simple Gracias Tute, me llevaste lejos Abrazo Gustavo Barbosa
Uhh las vanguardias! Pasado, presente, futuro amalgamados en nuestra incapacidad temporal Que mecanismo se pone en marcha cuando aparece una vanguardia? Un iluminado, o una corriente de iluminados parece despegarse del presente y convocar al futuro para regocijo de los atentos, una tarea nada fácil que apela al incierto estado de sorpresa o asombro que provoca en el otro, ese individuo atento a esas señales. En las artes, en el diseño o en cualquier actividad creativa, estar en la vanguardia impone un trabajo constante de variabilidad en el punto de vista. No hablo de correr de un lado a otro sin sentido, sino de trasbordar las barreras preconcebidas. "Cuando el arte ataque" decía El Flaco en su canción del 86 Se que siempre me perdí con tu querer Yo se que siempre me perdí con tu querer Quien resistirá (cuando el arte ataque). Quien resistirá (cuando el arte ataque). Las vanguardias suelen detonar el tranquilo orden social, para desconcertar, para provocar, para desestabilizar, por lo que suelen ser ignoradas, perseguidas o destruidas. El fenómeno hoy, redes de por medio, se ha vuelto un tanto psicótico, los movimientos de vanguardia pueden durar días, semanas, para luego dispersarse en la atmósfera de la moda, su peor enemigo. La moda es un virus de peculiar fuerza destructiva, siendo un vehículo de extrema banalización, tomando los aspectos superficiales del pensamiento de vanguardia para construir un espejismo en el que es fácil caer. La pregunta quizás no tenga respuesta, las vanguardias traccionan el estado de normalidad desde su lugar de extramuros o empujan al resto desde su sitiales encubiertos? Los que circulamos en las retaguardias recogemos los pedazos de la normalidad explotada para metabolizar los pulsos irreverentes de la corriente de avanzada? Entre 1975 y 1989 existió un programa de radio llamado "El tren fantasma" conducido por el gran Omar Cerasuolo con el aporte ideario de Daniel Morano. Desde AM, FM Rivadavia, hasta la Rock & Pop, quizás estuvo adelantado a los tiempos (difíciles) que corrían abriendo ventanas a otras dimensiones, en una escalada circular que aún hoy recuerdo con especial admiración. Brindo por el efecto atomizador de los movimientos de vanguardia, porque siempre habrá tiempo de reconstruir los pedazos de la sociedad, mientras tanto, el espectáculo es magnífico. Abrazo Gustavo Barbosa para el señor Bowie fotografía: Grace Jones por Jean-Paul Goude
Un tema insigne en aquellos años en una versión actual, diría, maravillosa!