lunes, 22 de mayo de 2017

espacios




































Que connotación encierra la palabra espacio?

Para los arquitectos, un concepto constituyente
Para Kubrick, una odisea
Para los físicos un concepto cuántico
Nada de ésto es de mi interés en este instante, la cuestión pasa por considerar nuestro propio espacio vivencial, el que traemos de fábrica o el que vamos desarrollando a lo largo de nuestro tránsito por el planeta.
El envoltorio epitelial que nos recubre, encierra un espacio orgánico del cual no tenemos la menor idea salvo cuando algún dolor acusa recibo de una sobredosis de festejo. Dentro de ese espacio está, en algún lugar, nuestro reservorio de ideas y pensamientos, vaya semejante entidad.

Y por fuera?
Cual es nuestro espacio personal, el que llevamos con nosotros?

Expansivos, retraídos, tímidos, desfachatados, impertinentes, agresivos, locos, mansos, sonrientes o caracúlicos, cada uno de nosotros porta un escudo o un puente con el resto de los mortales, animales u objetos. El espesor y densidad de ese espacio varía, evidentemente, para hacernos sentir horrible en un apretujón en el subte o desarmados ante el abrazo de un niño.

Esta intangible sustancia espacial modifica nuestra percepción de las cosas alrededor, a fuerza de experiencias, antecedentes, memorias insondables o en un momento de sorpresivo brillo, hasta reducir a nada nuestras defensas por  el roce de unos labios que son capaces de detener el tiempo en un fugaz contacto.

Nuestros proyectos de objetos y espacios abarcan toda esta caterva de categorías y si no somos conscientes de ello, podremos magullar sin piedad éste o aquel, el visible o el cuidadosamente oculto para el común de los mortales.

Abrazo 
Gustavo Barbosa

para LSM

ilustración: Adara Sanchez Anguiano

viernes, 19 de mayo de 2017

resonancias


Intento buscar definiciones del término resonancia pero ninguna camina por el mismo sendero que pretendía tomar.
Por ejemplo, en acústica podría ser un sonido secundario que acompaña al sonido principal y suele complicar el conjunto. Nada más lejos de lo que quería traer a este lugar.

Sostenemos vínculos de diversa índole, cercanía, profundidad y color. Fugaces, permanentes, insondables o lo que quieras que sean. Algunos vínculos adoptan forma humana y otras se mantienen en difusas organizaciones humanoides.

En nuestros talleres, la resonancia de los vínculos es un ejercicio necesario, buscado y anhelado. Transmitir un concepto es de relativa facilidad, enseñar a dibujar parece posible, pero, lograr una dosis importante de resonancia empática entre todos los que los habitamos es cuestión de voluntad, algo de audacia y confianzas mutuas.
Si logramos resonar, todos somos mejores y, aún con distintos roles, todos apostamos a un fondo común, el del crecer.
Una sinfonía de saberes y afectos.

Cuando la vida nos señala alguien con el que al instante resonamos con lúcida brillantez, la cosa se pone seria, se despiertan otros órganos, se resetean los sentidos y los colores del camino se encienden para iluminar hasta el último rincón de nuestra humanidad.
Estate atento, querido lector, son fenómenos que requieren fina percepción.

Vamos!

Brindemos por ello. 
Gran abrazo
Gustavo Barbosa

"La audacia tiene genio, poder y magia"
Johann Wolfgang von Goethe


fotografía: Aliza Razell

sábado, 13 de mayo de 2017

re ci cla (dos)



Hemos pisoteado insensiblemente las huellas de nuestros predecesores, dilapidando recursos, destripando las entrañas de nuestro bello planeta, nuestra nave insignia.

Ella, nuestra madre interplanetaria, mantiene una calma estoica hasta que, de un plumazo, quizás nos devuelva al equilibrio. Sin esfuerzo alguno.

No malgastemos
No tiremos
No demolamos
No mancillemos

Admiro (quiero) a la gente que se hace cargo y mira alrededor. Con los ojos quizás cerrados mira con el corazón y se arremanga para intentar. Con una brillante convicción.
Es necesario multiplicar el esfuerzo.
Es necesario convertirnos en aliados para poder cuidar.

Es necesario mirarnos cada día al espejo para intentar cambiar, para intentar crecer.
Es indispensable reciclarnos.
Como podamos, poco o mucho, solos o acompañados, sin prisa y sin pausa, en una dimensión o en las tres que nos acostumbramos a disponer.
Hay que darnos forma, es nuestra tarea fundamental.

Nuestra labor nos requiere lúcidos, concientes e inundados de afectos.
Buscando a los pares, esos que reconocemos a distancia y aprendemos a esperar hasta el momento preciso.

Abrazo grande
Gustavo Barbosa

para los que me enseñan a cada minuto y desde hace tanto (vos sabés)

fotografía: Jorge Gamboa

miércoles, 10 de mayo de 2017

viajeros en el tiempo


No hay texto alternativo automático disponible.


Pienso en la cronología de los tiempos, nuestra inmanejable dimensión.
Dije inmanejable?

Nosotros enseñamos a nuestros estos queridos estudiantes para mundos que solo podemos intuir, que no conocemos, que están allá adelante en el tiempo.

Que poderosa confianza nos lleva a pensar un mañana luminoso como el territorio de futuras transformaciones? 
Es posible circular en el tiempo para poder abarcar lo que ya fue con lo por venir?

Parece una trampa a nuestros limitados sentidos pero el tiempo es tan concreto como un sólido de la piedra más consistente. Registra las huellas de los que lo transitan y esos testimonios perduran, hacia adelante y hacia atrás alrededor de este efímero presente.

Seremos viajeros en el tiempo para dejar nuestras improntas para otros instantes? 
Podremos dejar señales diseminadas para futuros venturosos en los que, inevitablemente, estemos incluidos?

El tiempo tiene capas y nosotros seguramente nadamos entre ellas sin entender demasiado, acostumbrados a la fútil tridimension. Los cuánticos ensayan teorías que plantean paisajes de compleja simultaneidad, nosotros, el resto de los mortales, 
podremos ser arte y parte? podremos dejarnos llevar por pasadas voluntades y volver a ser nosotros mismos 36 milenios después?

Es inevitable pensarlo.
Es inevitable sentirlo.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Jade B. Ribeiro

miércoles, 3 de mayo de 2017

puntos de vista






































Somos la consecuencia de nuestros puntos de vista. 
Desde nuestra circunscripta humanidad, las cosas son del color que podemos atisbar.
Es difícil correr el velo de las emociones que suelen "blurear" las caras de la realidad que nos toca en cuestión.
Recurrentemente me pregunto como miramos nuestro interior, esa cavidad que contiene nuestra permanencia física en el mundo. Pareciera no haber mucho espacio para distintos puntos de vista, por inercias y conductas o quizás por infranqueables barreras personales, la cuestión es que solemos permanecer en seguros espacios del mirar, algo convencionales, algo conformistas.

Las leyes del señor Monge, nos desplazan a miradas universales, a circunstancias ligadas a un infinito poco asequible, casi una paradoja en la capacidad corporal.

Y de eso se trata, de desplazar nuestras dificultades epistemológicas, esas que nos encierran en nuestras limitadas capacidades de mirar.
No estoy seguro que el amigo Gaspard haya podido transitar sus propias desventuras, pero me queda claro que nos plantea un eterno desafío, el de corrernos hasta el punto límite.

Casi como una acción de vitalidad esencial.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Anka Zhuravleva, mi genia amiga rusa


miércoles, 26 de abril de 2017

nietos







































Cada vez que las Abuelas de Plaza de Mayo encuentran a un nieto algo se estremece en algún lugar de la memoria.

Estas búsquedas infatigables se cristalizan en la humanidad del que antes no pudo ser con lo que ahora puede ser, es entonces cuando las Abuelas se consagran como abuelas ante la evidencia del pasado devenido en esperado presente. 
Este amor que ha atravesado las más terribles ignominias se consagra con estos ansiados y demorados abrazos que nos envuelven a todos, porque cada nieto que aparece nos hace mejores, nos cura esas viejas heridas que no por ignoradas, dejan de doler.

Estas viejas queridas tienen aún tiempo y ganas de enseñarnos lo que importa, lo que está bien.

Las Abuelas de Plaza de Mayo son nuestras, tuyas y mías querido lector y están ahí, con toda la carga que intento transmitir pero además con una nobleza y coraje que nos sana a todos. Así lo hacen y así lo harán, aún cuando ya no estén.

Abrazo emocionado para ellas, un brindis por el recuperado nieto 122!
Gustavo Barbosa 


sábado, 22 de abril de 2017

partes

























Cuantas partes tenemos?

Una pregunta audaz sin definir un marco de pensamiento, cosa que aún así, no voy a hacer.
En una simple y rápida mirada, sabemos que tenemos partes físicas, partes emocionales, partes psíquicas y si ahondamos un poco más, partes espirituales.
Cada una de ellas tiene otras tantas partes que a su vez tienen otras tantas partes y así casi indefinidamente hasta podríamos llegar a nuestras células iniciales, un camino tedioso en sí mismo que no es la cuestión.

Pensaba más bien, querido y tenaz lector, en los fragmentos con los que vamos construyendo la vida, la nuestra sin ir más lejos. Fragmentos que sedimentamos en nuestra memoria, en algunos casos hasta el olvido y fragmentos que tenemos a disposición cada día, aún sin darnos cuenta.

Partes buenas y partes malas, oscilando en un equilibrio que no siempre es fácil conservar.
Inmersos en los escenarios sociales que nos toca metabolizar, los períodos se tiñen del matiz que nos acecha. Por momentos acompañados y relajados, por momentos con los dientes apretados por las dudas.

Hay momentos, gentes y lugares que nos hacen sentir sapo de otro pozo, una situación incómoda si las hay, casi tanto como tragarse al pobre anfibio. También hay otros momentos que nos envuelven en aromas familiares que consiguen alinear la miríada de fragmentos de díscola conducta.

Los marcos que condicionan nuestra vida aceleran nuestras partículas en variadas melodías, lo importante quizás sea, no dejar de escucharlas.

Abrazo 
Gustavo Barbosa 

fotografía: Goran Boricic

sábado, 15 de abril de 2017

volver a casa






































Desafiar el camino parece ser nuestro fundamento en la vida, con convicción o a duras penas, como sea.
Cada día convergemos en la marcha, solos o de la mano de un otro.
Las huellas suelen ser difusas o de una endeble perdurabilidad, tan solo la memoria traza los mapas de nuestro devenir.

Algunos lugares quedan grabados en esos pliegues del tiempo, en la forma de espacios, manos, vínculos, colores, olores, sensaciones y demás. No siempre nominales, no siempre conducentes, pueden hacernos materializar las horas sin importar donde ellas hayan quedado.

A medida que se acumulan los años, esos lugares adquieren un carácter indispensable, aunque cueste ponerles un nombre, darles entidad o describirlos. No están en ningún lugar, tan solo anidan en nuestro pertrecho emocional.
Son de tal intensidad que logran maravillar al más retobado, que debe estar con la atención en stand by para poder captar el fogonazo que atraviesa su humanidad.

Para los que hace milenios que transitamos nuestra facultad, por momentos un lugar de aspereza sin par y por momentos un lugar de áurea felicidad, esa inefable sensación de volver a casa está siempre por allí, a la vera del camino.
En estos días de confusión política, social y mediática, hacer nuestra "nuestra casa" es una tarea  de encomiable valor. 

Abrazo 
Gustavo Barbosa

fotografía: Julie De Waroquier




lunes, 10 de abril de 2017

de pie





































A pesar de los golpes,
a pesar de las balas,
a pesar del odio de clases,
a pesar de los mediocres, de las lacras sociales y su miedo agazapado,
a pesar del gobierno de turno,
a pesar de las sucias campañas,
a pesar del engaño y la soberbia,
a pesar del desánimo,

acá estamos, de pie
porque somos la educación pública y nos hacemos responsables de ella y de ello,
porque nos aventuramos a escuchar al más débil y lo podemos acompañar,
porque tenemos más resto que tus miserables negociaciones querido gobernante,
porque amamos lo que hacemos.

Por todo eso y mucho más,
la lucha continúa, porque sabés que?
ni siquiera podés entender cual es la verdadera lucha,
porque sólo se da entre nosotros y los que no se rinden a ser considerados de segunda,
entre nosotros y nuestros queridos estudiantes,
en ese espacio en el que no tenés ningún lugar.

a seguir, mis queridos
abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Beth Conklin

sábado, 1 de abril de 2017

cita a ciegas



La imagen puede contener: 3 personas, personas sentadas y barba

Que procesos se inauguran al empezar el CBC?

Nos toca estar en el umbral de la vida universitaria de cada uno de ustedes, queridos estudiantes. Es una tarea que me animo a calificar de trascendente, no por nuestra labor en sí, sino por la emocionante posibilidad de dejar un mensaje para el camino que emprenden.

Un mensaje de preguntas, de afectos, de ganas de vivir esta loca aventura del proyecto desde nuestra Facultad.

Esta intransferible experiencia de crecer y aprender empieza ahora y no tiene un final tangible, es una imagen que quisiera se lleven en el equipaje para el resto de sus vidas.

En este año tan particular que nos toca vivir, imagino esta cita a ciegas que nos depara un aleatorio mecanismo administrativo, de una intensidad amplificada por el contexto social que nos toca transitar. 

Es emocionante abrir nuestros queridos talleres de la Universidad pública para iniciar una nueva apuesta al crecimiento personal y social con cada uno de ustedes, los nuevos habitantes de la Fadu. De nuestra Fadu.

Abrazo y bienvenidos!
Gustavo Barbosa

a la memoria de Santiago Ares

sábado, 25 de marzo de 2017

30.000

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas y exterior

Estos días leía en Fb algo que alguien decía: "cada vez más me siento un extranjero en este país"...

El 24 de marzo me sentí de vuelta en casa, de vuelta en mi país, no en "este" país.
El 24 de marzo el centro de Buenos Aires fue un lugar de emoción, de reencuentros con los 30.000 que no están pero que han vuelto con una miríada de refuerzos, como cuando eramos chicos y en las películas llegaban los "buenos" para salvar a los otros buenos ( sin entrar a pensar quien era el bueno y quien el malo)
El 24 de marzo nos abrazamos con nuestros otros, esos que son la Patria, porque todos éramos la Argentina, aunque las banderas fueran de distintos colores.

Hablamos con convicción de la memoria y parece que funciona porque no olvidar produce estas cosas tan vitales como juntar a cientos de miles que no se callan y repudian el autoritarismo de los que pretenden convencernos de "acá no pasó nada".

Por eso digo, cada vez más me siento un extranjero en el país de los que desconocen lo que significa la solidaridad social.
Para todo lo demás basta levantar la vista, estirar la mano y recordar.

Gracias a los que ya no están por no olvidarse de nosotros.

Abrazo queridos
Gustavo Barbosa

fotografía: M.A.F.I.A

   

lunes, 13 de marzo de 2017

estados de lucidez
























Para que están las Universidades?

A pocos días de comenzar el ciclo 2017 la pregunta ocupa mis neuronas.
Revisamos contenidos y cronogramas, replanteamos objetivos pedagógicos, repasamos lo hecho y lo no, preparamos clases teóricas, buscamos incansablemente imágenes, proyectamos nuevas acciones y más, pero la pregunta es insistente:

Alcanza?

El mundo se retuerce a cada instante y lo impensado arremete sin piedad y sin permiso.
Lo que sobra es información, desordenada, superpuesta, por momentos indigerible pero está ahí, a la vuelta de google, entonces? 

Creo que debemos centrar nuestros esfuerzos en la construcción de estados de lucidez lo más alejados posible del sentido común, plenos de la indispensable mirada crítica hacia el contexto social, cultural y político que nos toca (casi diría, que nos manosea)

Este trabajo cotidiano se hilvana con lo que sabemos hacer en los talleres, se entrelaza y sostiene la supervivencia de la pregunta como agente desestabilizador.

El amigo George Gurjieff decía:
"Usted está dormido, no sabe quien es porque no se conoce a sí mismo. Hoy es una persona, mañana es otra, Usted no hace las cosas, las cosas lo hacen a Usted, así que me atrevería a decirle que si no se toma en serio lo que le digo, si no asume un trabajo sobre sí mismo, como lo más importante que haga en su vida, seguirá durmiendo hasta el día de su muerte..."

Como se instila un estado de lucidez?

Por lo pronto afinando la capa de grasa que nos retiene en nuestras propias limitaciones.
Un ejercicio de límites impredecibles, una acción poética, si las hay.

Abrazo queridos
Gustavo Barbosa

ilustración: Bansky 


miércoles, 1 de marzo de 2017

la gente de la esquina

























Somos un universo de dimensiones inabarcables en estos pequeños cuerpos.
Somos un misterio de formas inexplicables.
Somos casi sin darnos cuenta.
Somos.

Somos con nosotros y con los otros.
Esos que nos dan la referencia indispensable, la medida.
Los cercanos, los queridos, los amados y los que nos marcan en apenas segundos.

Hay gente en las esquinas que nos enfrenta con nosotros,
que nos propone unos segundos de afecto, pocos segundos dictados por un semáforo,
esos fragmentos de amores son los indispensables, los que nos ponen a prueba,
los que nos empujan hacia los límites.

En momentos de empezar a caminar los talleres otra vez, nueva vez, infinita vez, me pregunto que otros nuevos encuentros nos provocarán, a seguir. 

Que nuevos habitantes nos harán de nuevo? 
Que formas nos darán forma en estas esquinas imperceptibles que nos toca compartir?
Que será lo importante que tenemos para darnos?

Podemos transitar las materias, podemos atravesar los programas, pero estas
preguntas vuelven una y otra vez, como una voz esencial.
Solos en este espacio, casi en silencio.

Abrazo amigos, nos vemos en alguna de esas esquinas
Gustavo Barbosa

fotografía: Steve Mc Curry

Gracias querido Graham por tantas esquinas compartidas!


miércoles, 22 de febrero de 2017

habitantes de plastilina


























2017, un año que promete.

No sé si lo que promete es alentador, pero sí está claro que va a dar que hablar.
Por la política, por tanta gente querida y famosa que ha decidido abandonarnos, por las elecciones que nos obligan a pensar que corno queremos, por las eternas dificultades que nos acechan en esta parte del continente, por muchas cosas más y por muchas cosas que quizás no logremos percibir.

Imagino que podamos tomar las riendas de nosotros mismos sin seguir esperando el mesías que nos modele a su gusto y semejanza, o que nos aplaste como a un muñequito de plastilina.
Cada uno de nosotros que se adueñe de sí mismo hará, con el otro, un incipiente bloque de materia humana indispuesta al modelaje.

Un año para pensar, dibujar y dibujarnos. En eso estamos.
Claro, estoy hablando de la Fadu, que otra cosa?

Abrazo lo más humano posible
Gustavo Barbosa

fotografía: Ludmila Foblova

lunes, 20 de febrero de 2017

cara de piedra

































Una cara absolutamente inexpresiva y una andanada de situaciones al borde de la catátrofe, fueron la fórmula imbatible del gran Buster Keaton, en sus películas.
Esa extraña mezcla entre el humor inteligente, la imagen justa y la cara de "yo no fui" hacen un coctel que fue el obligado antecedente de otros brillantes maestros de la comicidad.

El absurdo y el marco de la risa desconcertada son para mí una forma de vida de gracia meridiana. No hay otra manera de sobrevivir en este mundo amenazante si no nos tomamos todo con humor. Cuando digo todo, es todo.
Claro, con cierta dosis de inteligencia, la que podamos desplegar, sino corremos el riesgo de parecer unos bobos consumados.

En nuestras clases, en nuestros talleres, esa conexión con la otra cara de la vida, es el combustible indispensable. Nuestras profesiones tienen algo de sanador, entonces porque no habríamos de hacerlo con una hermosa sonrisa? 

Un poco acá y un poco en esa dimensión que se torna invisible a los ojos del desangelado, así somos y así seguiremos siendo, que otra cosa?

Abrazo
Gustavo Barbosa

para mis queridos piscianos, que de ésto sabemos bastante

fotografía: Bert Stern (gracias amigo Enkil!)


viernes, 10 de febrero de 2017

frankenstein






































La famosa novela de Mary Shelley de 1818 propone un mundo de cierta perversión científica en el que mediante manipulaciones varias es posible recrear la vida misma.
La novela en sí misma es una organización de distintos fragmentos escritos una y otra vez por su autora bajo la mirada inquisidora de su marido, el tal Percy.

La criatura concebida por el Dr. Frankenstein es la víctima de la soberbia del científico, ávido de fama y el relato esconde varias alegorías en relación a la época en que fue escrita, los albores de la Revolución Industrial.

Me pregunto si todos tenemos un algo del Dr. Frankenstein?
Intentamos modelar el contexto humano a nuestros deseos?
Imaginamos juntar distintas partes para conformar personas ideales?

En nuestro mundo proyectual, juntamos materiales y partes, muchos, miles e intentamos modelar un objeto, que parezca tal.
Peter Zumthor habla de la "Consonancia de los materiales" como una de las condiciones para generar una forma bella.

Creo firmemente que para que esos objetos cobren vida, deben imbuirse de nuestras propias partes y resonar en un diálogo de extrema intangibilidad.

Abrazo ensamblado
Gustavo Barbosa

ilustración: James Bullough ( Blog Uno de los Nuestros)



miércoles, 1 de febrero de 2017

pelusa


























Fue mi primer obra, un sótano en la avenida Carlos Pellegrini a 1 cuadra de la Muni por aquel entonces. Un aquel entonces bastante lejano a la fecha.
Un bar de billares con baños en pésimas condiciones siendo la encomienda renovarlos en tiempo record ya que los propietarios no querían cerrar ni media hora.
Acordamos un monto y la frase inaugural fue..."todo lo demás lo arreglan con Pelusa"

El susodicho Pelusa era un señor muy corpulento con un rostro de obvia ascendencia libanesa, que incluía cara de pocos amigos y que se ocupaba de la limpieza del lugar.
No parecía el referente ideal para encarar una novel obra, hasta que comenzó a hablar.
Pelusa, el señor Pelusa, tenía una voz casi femenina y unos modos muy acordes. Para mi sorpresa, Pelusa era un tipo encantador con una notable cultura general, que elegía un trabajo sin demasiada responsabilidad por sobre cualquier situación estresante.

No recuerdo demasiado los baños, pero sí recuerdo al amigo Pelusa al que no volví a ver después de ese breve encuentro.

La profesión de arquitecto y la profesión de docente abrevan de un mismo río, el contacto intenso con las personas, por lo menos esa es nuestra manera de entender ambas cosas.
Encuentro con clientes, encuentro con operarios, encuentro con estudiantes, encuentro con personas de carne y hueso, con anhelos, intereses, deseos, inquietudes y demás, para los que desplegamos proyectos que despliegan formas, texturas, olores y colores.
Para el otro, el que está ahí al lado.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Steven Jensen

Este grupo de artistas brega por un mundo más justo, salud por ellos

domingo, 22 de enero de 2017

la señorita D























La señora D (mantendremos un discreto anonimato) vivía sola en la calle Chenaut, en
una hermosa casa venida a bastante menos, conservando el paisaje intacto de los últimos 60 años ( incluida la tierra acumulada en los últimos 60 años). Entrar era una experiencia inquietante, por la sensación del tiempo detenido, por la oscuridad reinante y por la señorita D.
No tenía diente alguno, una edad indefinida y hablaba sin prisa y sin pausa. Con la extraña dicción que provocaba el aire fluyendo libremente por su desdentada boca.
Cuando digo que hablaba no llego a describir la realidad de la eclosión auditiva. Quizás por su recurrente soledad, la señorita D no producía pausa alguna en sus discursos por lo que era virtualmente imposible generar un diálogo mínimamente equilibrado. Era imposible interrumpirla.

En el zaguán colgaba una lámpara de 25 watts ( de las viejas incandescentes, claro), en la sala colgaba una gran araña de alabastro con otra lámpara de 25 que a duras penas lograba generar una tenue penumbra. La susodicha araña colgaba sobre una gran mesa de comedor con 10 sillas y un ornamentado camino que la cubría, todo sazonado con la tierra antes citada.

Un piano vertical indicaba una educación como Dios manda para una señorita correcta, pero permanecía en un obsecado silencio.

Concurríamos religiosamente una vez por mes, con mi amigo Milo, a pagar el alquiler de una casa donde teníamos nuestro estudio de arquitectura y de diseño, junto con mi novia de entonces, en un todavía original Palermo, sin Hollywood, ni Soho, ni nada.

Era indispensable concurrir de a dos para contrarrestar el monopolio oral de la señorita D, asumiendo el riesgo de no poder controlar nuestras ingobernables risas ante la situación, como cuando Milo se apoyó en demasía sobre el antiguo camino de la mesa y éste se desgarró sin piedad ante nuestro estupor en medio de nuestras ahogadas carcajadas y la impertérrita indiferencia de la señorita que discurría sus inconexas palabras.

Sabrán disculpar esta larga introducción a la que arribé pensando inmerso en mi constante admiración por los viejos objetos y por los viejos espacios.
En nuestras ciudades somos testigos con horror del desprecio que impera sobre nobles edificios que caen bajo la piqueta de la insensible moral inmobiliaria.
Lo que particularmente me enamora es la colisión que se produce entre lo viejo y lo nuevo, entre un viejo espacio y una iluminación que lo cobije, entre la materialidad sobreactuada de un viejo espacio y un mueble de sutil modernidad.

Entre. Tan sólo entre. 
Esa es una misión del proyecto, cohesionar el tiempo, desde los que nos preceden hasta los por venir, de mano en mano.

Abrazo
Gustavo Barbosa

ilustración: Akif Kaynar

domingo, 15 de enero de 2017

jeremy






































Desde hace unos días me persigue Jeremy Irons,
no él en persona claro, sino sus películas, algunas me miran y se dejan mirar,
es raro, pero es.
Rescato este texto de "Damage" que me sorprendió:

"...lo que nos hace ser como somos es intangible,
está más allá del conocimiento
nos enamoramos porque nos da una idea de lo que no es cognoscible 
nada más importa..."

Pensé, nosotros, los que diseñamos, hacemos cosas tangibles, materiales, sólidas, las que necesariamente llevan impregnada esa cualidad de sustancia intangible, invisible, mágica. Con que parte nuestra logramos aprehender y constituir semejante diversidad?

Con el amor?
Con la pasión?
Con la racionalidad?

Con todo ello?

Vínculos y objetos. Se nos va la vida construyendo ambos. 

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Aitor Lara


jueves, 12 de enero de 2017

días de blog






































Se cumplen 8 años del blog.
Breve o extenso período según se lo mire. 
Ha mutado su contenido infinitas veces al compás de los vaivenes emocionales, contextuales, circunstanciales y académicos de quien les habla, perdón, de quien les escribe.
Con la idea de develar un intangible espacio entre lo personal y lo educativo, estos breves relatos intentan provocar al lector a la propia búsqueda constante de la pregunta como el ariete que horade la realidad heredada y aceptada.

Un curso de Dibujo, un taller, un momento de crecimiento.
Un objeto representacional, un pensamiento crítico, un camino proyectual.

En eso estamos, ese es nuestro camino.
Acá y así estamos.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para ustedes

miércoles, 4 de enero de 2017

la pieza










Por esos vericuetos del lenguaje, la palabra pieza tiene muchas y variadas inflexiones:
"me quedé de una pieza", "él era una buena pieza", "le comí una pieza" y demás.
De todas, la acepción que refiere a habitación me interesa en particular.

En la disciplina arquitectónica la nominación de los locales en un edificio ha ido cambiando a través del tiempo, living-room, hall, toilette, suite, han ido pasando a ser estar, baño, dormitorio etc, a medida que se ha develado cierto cipayismo nominativo, algunas de las cuales aún persisten en el lenguaje inmobiliario con ínfulas de Real State.

En nuestro cotidiano devenir los espacios del habitar van permitiendo desplegar nuestro desarrollo cosmogónico vivencial. Así el aséptico dormitorio se va transformando en la pieza o, mejor aún, en el cuarto.
Refugio durante la adolescencia, escenario de fantasías sexuales, improvisado comedor, la pieza/cuarto nos conecta con lo mejor y lo peor de la vida en familia. 

Pieza, cuarto, dormitorio, bulo, fortaleza de la soledad, bunker o como quieras llamarlo, quien no imaginó una vida venturosa desde esas 4 paredes?

Quien no se sintió conectado con el universo desde ese espacio, aún sin internet, celular, TV, teléfono fijo (que era?), tan sólo con la sempiterna música?

Abrazo 2017 recién estrenado
Gustavo Barbosa